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Saltillo

El éxodo de la transexualidad, un costo demasiado alto

Siempre estuve muy segura de lo que quería, no importaba que me corrieran de mi casa...

PERLA SÁNCHEZ / EL SIGLO COAHUILA / SALTILLO
martes 27 de marzo 2018, actualizada 6:49 pm

Con 32 años de edad, Briana Aguilar ha invertido casi la mitad de su vida para concretar la transición de su identidad y convertirse en una mujer, lo cual ha significado un giro de 180 grados en su vida tanto para sí misma, como para las personas que la han acompañado y aceptado.

Briana es originaria de Saltillo, Coahuila, y trabaja desde hace seis años como supervisora en una planta industrial en Ramos Arizpe.

Aunque sus estudios alcanzan hasta preparatoria, busca estudiar una ingeniería industrial y una licenciatura. Además tiene dos hermanos y una hermana mayor que son heterosexuales y ya han hecho su vida con sus parejas.

“Fue cuando tenía 8 años que yo empezaba a darme cuenta cuáles eran mis gustos y mi orientación, lo cual doy a entender a mis papás” — BRIANA

Aunque su padre era el único que trabajaba e imponía el respeto de su familia, fue el que mayor aceptación tuvo con Briana. Es entonces que decide adoptar un nombre y abandonar la identidad de Alejandro Aguilar Campos; nombre con el cual fue registrado.

“Fue difícil la aceptación para mis hermanos y para mi mamá pero estaban conscientes”, recordó. Fue cuando tenía tan sólo 17 años de edad que Briana trazó un plan de identidad, para el cual tuvo que llenarse de conocimientos sobre las ventajas y desventajas.

"Él (psicólogo) habló con mis papas y les dijo que estaba muy segura de lo que quería y que obedecía a un trastorno de transexualidad, lo cual ya no está dentro de la lista de enfermedades”, explicó.

No fue hasta que tomó la decisión de identificarse que logró tener tranquilidad en su vida. “Yo decía me siento como si fuera algo malo y sin respaldo de nadie y que era algo que solo sentía yo, que no existía, y no fue hasta que supe lo que quería que empecé a quererme”, expresó.

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Para lograr los objetivos, Briana se planteó metas fijas de qué era lo que buscaba bajo un modelo. “Me sentí más segura al iniciar con mis planes, pues antes de eso me sentía más insegura con mi cuerpo el cual no correspondía a mi mente”, indicó.

Briana siempre tuvo atracción hacia el género masculino, por lo que sus parejas nunca se dieron con ninguna mujer. Fue la etapa de la primaria y la secundaria las más complicadas, pues es cuando decide portar ropa de mujer y acudir a concursos gay. “Yo quería dejarme el cabello largo en la secundaria y estuve a punto de que me dieran de baja, por no cortarlo. Los maestros me decían que así lo marcaba el sistema, después me di cuenta que vivíamos en un sistema binario, donde nos marcan un estándar para hombres y mujeres. Tenemos un sistema heteronormal que no mira hacia los que tienen diferentes formas de pensar”, destacó.

Cambio de sexo una tarea novedosa para la ciencia

Pese a que existía un objetivo, Briana se percató de que este tipo de operaciones no eran tan avanzadas en el país y mucho menos en Coahuila.

En Coahuila, no se cuenta hasta la fecha con clínicas o endocrinólogos oficiales para llevar a cabo estas operaciones.

“El querer hacer cambios de sexo era muy escaso y nuevo para la ciencia y medicina, pero después supe que había otras clínicas con diferentes métodos donde se podría comenzar con la hormonización y empezar un cambio desde adentro”, explicó.

Indicó que fue a través de los foros de diversidad que supo que solo en Ciudad de México había un sistema del seguro social que brindaba el apoyo a todas las personas de la comunidad gay en su tránsito y tratamientos.

Más de 300 mil pesos para lograr cambio total

Pese a que hasta el momento Briana solo ha invertido en una operación y el proceso de hormonización, ha gastado alrededor de 46 mil pesos, no obstante, aún resta continuar con más operaciones costosas para logar un cambio total.

“Siempre que empecé a trabajar las operaciones fueron mis principales ideales. Tengo cuatro años que empecé con un tratamiento hormonal y una operación de busto que hice en Monterrey hace dos años, pues aquí solo había dos cirujanos, de los cuales solo uno podía operar transexual, pues el otro no quería”, dijo.

"Siempre estuve muy segura de lo que quería, no importaba que me corrieran de mi casa y mis papás me enviaron con el psicólogo" — BRIANA

Destacó que a diferencia del estado de Nuevo León, en Saltillo los costos eran hasta del doble.

“En ese tiempo en Monterrey me cobraron 32 mil pesos, implantes de silicón compacto, antes duraban 10 años, pero ahorita ya tienen una garantía de toda la vida”, dijo.

Cabe destacar que para llegar a la operación hubo un proceso de hormonización, el cual tuvo un costo de 100 pesos por cada hormona.

Briana Aguilar tuvo que llevar a cabo el suministro de dos ampolletas cada 15 días.

“Yo estuve hormonizada dos años, suspendí, y luego de la operación comencé de nuevo, es decir invertir doscientos pesos cada 15 días por un lapso de tres años”, dijo.

Lo anterior ha significado una inversión hasta la fecha de más de 14 mil 400 pesos en los tres años.

Los sufrimientos del cambio

Al igual que las mujeres que sufren cambios hormonales en su periodo menstrual, Briana Aguilar, tuvo que experimentar estos cambios al comenzar con los procesos de hominización.

“Fue un cambio drástico de humor, mucho sueño, mucha hambre, pero para mí ya es normal”, destacó.

No obstante, lo anterior no se comparó con los riesgos, dolores y cambios a los que se tuvo que enfrentar con las operaciones.

“Ahorita hay muchas clínicas clandestinas, ahorita ya no se sabe que es lo que te inyectan, primero yo investigué bien, pedí la cedula de un médico para hacerlo lo más legal posible en Monterrey, hubo quienes me alentaban a ir a México por trabajos que ofrecían de 10 mil pesos, pero era una cantidad absurda para un trabajo de tal magnitud”, dijo.

A diferencia de ello, Briana en Monterrey tuvo que pasar por varios exámenes antes de ser candidata a la operación.

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“Me hicieron estudios de sangre y de columna para descartar riesgos”, relató.

El proceso de recuperación fue una experiencia difícil y dolorosa, al tener que experimentar los dolores a sus escasos 22 años de edad, tiempo en que decide realizar su operación.

“Fue algo que traté de asimilar y superarlo, fue algo doloroso; estuve una semana en cama donde no me podía parar, eran dolores insoportables en la espalda y columna, por el peso y el estiramiento de la piel, yo la verdad sí sufrí demasiado. No podía ni pararme al baño, me ayudaba mi mamá a bañarme”, narró.

Briana recordó el caso de una chica transexual en Saltillo, quien perdió la vida a causa de una negligencia.

"Hace dos años hubo un caso de una chica que era casi icono para nosotras, le decíamos Poli de Saltillo que hacia show, pero era muy conocida internacionalmente en Estados Unidos y Europa, estuvo en varios programas de televisión", dijo.

No obstante, fue una operación la que la llevó a la muerte, luego de que le inyectaran una emulsión a base de aceite y polímeros en una de las operaciones, lo cual aunque era considerado barato, era riesgoso.

“Se le fue la sustancia a las venas y luego al cerebro y falleció en Acapulco, tenía alrededor de 40 años de edad y una gran trayectoria”, recordó.

Las operaciones que faltan

Aunque entre algunas de las operaciones que restan se encuentran unas de estética más comunes como las de la rinoplastia, aún Briana espera realizarse una última operación la cual es la más delicada; la mutilación del aparato reproductor.

“Me resta hacer una rinoplastia, a lo mejor una lipoescultura que me dé más apariencia femenina”, dijo.

Además entre los planes se encuentra la modificación de su área genital.

“Es muchísimo muy costosa y soy muy realista, he investigado y está por arriba de los 250 mil pesos en la ciudad de México; solo una persona es la única persona que hace la cirugía”, expuso.

"El dolor de las operaciones valía la pena, sobre todo al emprender el cambio por méritos propios. No me arrepiento y si volviera a nacer, comenzaría de nuevo el cambio — BRIANA AGUILAR, transexual

La cirugía para el cambio de hombre a mujer es denominada vaginoplastia y su proceso es cortar el pene a la mitad y figurar los labios de la vagina de una mujer, mientras los testículos se retiran de forma estética.

Donde hay más práctica para ese tipo de cirugía es en Taiwan y Cuba.

Actualmente Briana tiene tres años con su pareja sentimental, un hombre heterosexual, quien en años pasados vivió en unión libre con mujeres.

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“Yo solo tuve parejas hombres heterosexuales, solo tres en toda mi vida”, dijo.

Entre otros planes a futuro que mantiene Briana Aguilar, se encuentra contar con una familia y adoptar a un hijo, aunque aún es un tema que se tiene que planear a largo plazo.

Briana agradece las oportunidades laborales que se le han brindado, pues desde que empezó a laborar ha sido aceptada con su transexualidad.

Además maneja una plantilla de treinta personas en una empresa automotriz que se dedica a diseñar los interiores de los autos.

En la planta hay alrededor de mil 200 trabajadores; dos de los cuales pertenecen a la comunidad transexual, no obstante, hace tres años había alrededor de 10 personas.

Briana Aguilar, además pertenece a la asociación de San Aelredo, donde lleva a cabo labores de prevención y discriminación hacia la comunidad LGBTTI, en donde existen al menos 350 mujeres transexuales en Saltillo.

“Son chicas públicas que se han dado a conocer, pero aún falta una gran cantidad de mujeres que no se han declarado”, destacó.

No obstante, ante los altos costos y riesgos, solo 20 se han operado.

Enfrentarse ante la autoridad

Pese a que el cambio de sexo implica una experiencia difícil, lo que más demanda la comunidad es el abuso de las autoridades de seguridad en la entidad, a las cuales además deben de enfrentarse por su condición de homosexualidad.

“Es un tema por el cual me volví activista, a nosotros nos han detenido por prostitución por salir de un bar, fue tan impotente, pues la multa fue del costo de una semana de trabajo, de hasta de mil 800 pesos”, recordó.

Manifestó que además de que no existe en el reglamento el delito de prostitución, se les consigna como falta administrativa por “inmorales”.

“Es ahí cuando nos ingresaron a las celdas de varones, por el hecho de portar ropa de mujeres en vía pública”, explicó.

Destacó que a través de la asociación, se han hecho acciones para poner un alto y exigir el respeto a los derechos.

Indicó que tras este hecho, fueron interpuestas cinco denuncias ante las instancias correspondientes.

“Hemos sensibilizado con talleres a los funcionarios, pues como tenemos obligaciones los transexuales, tenemos derechos”, destacó.

“Atorada”, aún Ley de Identidad en Coahuila

Aún se mantiene en proceso de análisis de la propuesta presentada por San Aelredo ante el Congreso del Estado para lograr una Ley de Identidad en Coahuila, la cual permitirá a los integrantes de la comunidad contar con una identidad jurídica ante la ley.

De acuerdo a Noé Ruiz, presidente de la comunidad San Aelredo, esta propuesta de ley fue presentada en el mes de mayo del 2017 ante el Congreso del Estado, no obstante, se busca que la actual legislatura retome la figura.

“Me he ganado el respeto de la gente, porque siempre logre salir en el ámbito laboral, pues pase de ser operador a supervisora”— BRIANA

La ley también ampararía a la comunidad en sus derechos cuando incurran en algún delito, donde incluso, podrían ser separados de manera adecuada al ser ingresados a los separos o incluso penales.

Más personas buscan cambio de identidad

Cuando se presentó la propuesta, la asociación tenía un registro de 5 mil personas, cifra que incrementó a 9 mil personas en medio año.

“Ya hemos platicado con algunos de los diputados y vemos que hay la disposición para sacarla en este año. Estamos buscando hacer un consenso con todos los partidos, pues es así como puede ser funcional y ver qué diputado la puede presentar en el pleno y sea más ágil y rápido el trámite”, dijo.

Expuso que de aprobarse se alcanzarían beneficios tanto en registros de los sistemas educativos, en el cambio de los documentos civiles, como las actas de matrimonio, entre otros.

“Los trámites de adopción serían más fácil y para registrarse ante un instituto de seguridad social, gastos médicos, trabajos, entre otros”, indicó.

Actualmente sólo la Ciudad México, Michoacán, Querétaro cuentan con Ley de Identidad, por lo que de aprobarse Coahuila sería el cuarto estado en legislar a favor.

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