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Cuando la ira se vuelve un problema

ALDO MAGALLANES / EL SIGLO DE TORREÓN
sábado 13 de abril 2019, actualizada 10:07 am

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Para el psicólogo Demian Loiterstein, la ira no es una emoción negativa siempre y cuando se sepa manejar, algo que no logró hacer el actor Pablo Lyle, y las consecuencias fueron fatales.

“La ira no es un enemigo para el ser humano; todo lo contrario. Es una de las cinco emociones básicas y elementales que tenemos los seres humanos y todas cumplen una función, por eso le tenemos que dar un lugar.

La ira es una emoción normal y surge cuando el individuo percibe que hay una amenaza, una injusticia o una injuria, ya sea hacia él o hacia un ser querido, y entonces prepara una fuerza o una energía para defender o atacar algo que se considera propio”, contó.

Demian dijo que la ira se vuelve un problema cuando se pasa de ciertos límites, porque entonces se transforma un ataque que la persona no puede controlar.

“Es en ese momento que se bloquea la capacidad de razonar y de pensar, y se hacen cosas que en otro momento no se harían; es entonces que la ira sí puede perjudicar a cualquier ser humano”, detalló.

En el caso de Lyle no pudo manipular su ira hasta el grado de bajarse del auto, ante una situación que él consideró un ataque, y va a golpear a la persona –hoy fallecida-, quien tampoco supo cómo manejar su furia.

“Por el tipo de conflicto que hubo no ameritaba para nada ni esa intensidad, ni esa duración, ni tampoco no haber podido frenar y pensar las consecuencias de los actos”, explicó el psicólogo de origen argentino.

Los ataques de ira, según expresó Loiterstein, se controlan con la capacidad de posponer acciones y pensar muy bien antes de actuar.

“Hay muchas opciones para descargar la ira, como lo son la palabra, acudir a terapia, buscar una sanción o entender hasta qué grado nos puede perjudicar un acto descontrolado de ira. Hay que fomentar, desde la niñez, la capacidad para frenar y pensar antes de actuar”.

Por último, el psicológo mencionó que algo que de igual manera fomenta la violencia es la manera en que los padres educan a sus hijos en el sentido de que les inculcan que al ser hombres se deben defender a golpes ante cualquier inconveniente.

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