11 de diciembre de 2019 notifications search
menu
Mundo

Denuncia en Argentina podría ser histórica para los rohinyás de Birmania

País que ha tomado varias causas extranjeras de derechos humanos por el principio de justicia universal

EFE
jueves 14 de noviembre 2019, actualizada 12:16 pm

El genocidio que denuncia el pueblo rohinyá por parte de los líderes militares y civiles de Birmania puede tomar un nuevo rumbo con el histórico caso que se presentó este miércoles en Argentina, país que ha tomado varias causas de derechos humanos extranjeras por el principio de justicia universal.

"Esto va a ser un caso histórico y un hito para los rohinyá, porque hemos visto que la comunidad internacional está hablando y los medios han estado mostrando el caso de los rohinyás durante muchos años, pero no hemos visto ninguna acción de justicia ni responsabilidades", dijo a Efe Tun Khin, el presidente de la Organización de Rohinyá de Birmania en Reino Unido (Brouk, por su sigla en inglés).

El activista rohinyá y exiliado de Myanmar, también conocida como Birmania, indicó que aún hay 600,000 miembros de esa minoría étnica en el estado occidental de Rakáin, en situación de peligro, y que otras 800,000 personas que "se encuentran varadas en campos de concentración en Bangladesh".

"Es una amenaza existencial para nuestra comunidad", aseveró.

Varios organismos de derechos humanos han denunciado durante años que el pueblo rohinyá está sometido a matanzas, violaciones de mujeres, torturas y desapariciones forzadas de personas, todas ellos presuntos crímenes que se reflejan en la portada de la denuncia que se presentó ante la Justicia argentina y a la que tuvo acceso Efe.

La causa legal que ahora quedó en manos del Juzgado N°1 de la cámara Criminal y Correccional argentina, que debe decidir si la acepta, involucra a la consejera de Estado birmana, Aung San Suu Kyi -premio Nobel de la Paz en 1991-, como "cómplice del genocidio en marcha".

A su entrada a los juzgados, Tun Khin, quien reside en Londres, recalcó que han elegido el país sudamericano para presentar la denuncia porque durante la historia "han tomado muchos casos de jurisdicción universal".

"Hoy estamos aquí para presentar una denuncia contra los militares birmanos y representantes del Gobierno porque nuestro pueblo rohinyá está enfrentándose al genocidio desde hace muchas décadas y hoy todavía este genocidio se produce", recalcó el activista de la minoría musulmana.

En un documento divulgado a la prensa, la organización Brouk destaca que en 2016 y 2017 las fuerzas de seguridad de Myanmar y sus representantes lanzaron "operaciones de limpieza" contra esa etnia, matando a miles de personas, cometiendo delitos de violencia sexual, quemando "pueblos enteros" y llevando a unas 800,000 personas a huir a Bangladesh.

Se alerta también que en Myanmar los rohinyás "están atrapados en una prisión virtual al aire libre donde a menudo no pueden acceder a servicios básicos como educación y salud" y les es denegada efectivamente la ciudadanía, así como enfrentan "severas restricciones a su libertad de movimiento".

Esta causa se suma a la que el pasado lunes Gambia presentó ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya (Países Bajos) por motivaciones similares a las de la argentina.

En cambio, mientras la que presentó Gambia -que es independiente a la que se tramita en el país austral- denunció al Estado de Myanmar, la que se presentó este miércoles apunta hacia los supuestos autores militares y civiles del genocidio, como individuos.

El abogado de derechos humanos argentino Tomás Ojea, que representa a la organización rohinyá en la denuncia y fue relator de las Naciones Unidas sobre los acontecimientos en Myanmar entre 2008 y 2014, especificó que si se acepta la denuncia penal "sería la primera vez que los perpetradores, los autores materiales pero también las figuras políticas van a ser investigadas y sometidas a la Justicia".

Aclaró además que, en el caso de que esas personas sean llamadas a declarar, pedirán "órdenes de arrestos" para que acudan a Argentina.

Acompañan la causa organizaciones humanitarias locales de Abuelas de Plaza de Mayo y la Fundación Servicio Paz y Justicia que encabeza el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel.

Ojea subrayó que está del lado del pueblo rohinyá porque durante seis años fue "testigo de primera mano de los abusos y de la discriminación sistemática" que sufrían, y después de la crisis que se agravara con los sucesos de 2016 y 2017, lo que llevó según él "a una situación de genocidio".

RELACIONADAS
COMENTA ESTA NOTICIA