06 de junio de 2020 notifications search
menu
Ciencia

Ciclo de carbono en los mares captura más de este elemento del esperado

Esto tiene implicaciones para los futuros estudios sobre el clima

EFE
miércoles 08 de abril 2020, actualizada 9:39 am

La llamada bomba biológica del océano es una parte importante del ciclo global del carbono y ahora un grupo de expertos descubren que se había subestimado su eficiencia, lo que tiene implicaciones para los futuros estudios sobre el clima.

Los océanos tienen un papel fundamental en la captura de carbono procedente de la atmósfera, pero este es mayor de lo que se creía, según un estudio de la estadounidense Institución Oceanográfica de Woods Hole (WHOI) que publica Pnas.

La eficiente acción de la bomba biológica hace que cada año se hunda en el océano aproximadamente el doble de carbono de lo que se estimaba, explicó la institución en un comunicado.

En el hemisferio norte se produce cada primavera en la superficie del océano un florecimiento masivo de fitoplancton, organismos de origen vegetal, flotantes y unicelulares que utilizan la fotosíntesis para convertir la luz en energía, consumiendo dióxido de carbono y liberando oxígeno en el proceso.

Cuando el fitoplancton muere o es comido por el zooplancton, los fragmentos ricos en carbono se hunden en las profundidades del océano para alimentar a otras criaturas o quedar enterrado en los sedimentos.

El equipo científico encabezado por el geoquímico de la WHOI Ken Buesseler demuestra que la profundidad de la zona iluminada por el sol en la que se produce la fotosíntesis varía significativamente en todo el océano.

Esto sucede porque la capacidad del fitoplancton para absorber carbono depende de la cantidad de luz solar que es capaz de penetrar en la capa superior del océano, llamada zona eufótica.

Los investigadores del WHOI descubrieron que “en un año se hunde en el océano aproximadamente el doble de carbono de lo que se estimaba, teniendo en cuenta la profundidad de esta región iluminada por el sol”.

En lugar de tomar medidas a profundidades fijas, los autores utilizaron sensores de clorofila -que indican la presencia de fitoplancton- para evaluar la profundidad de la parte superficial del agua hasta donde penetra la radiación solar.

"Si se observan los mismos datos de una manera nueva, se obtiene una visión muy diferente del papel del océano en el procesamiento del carbono, de ahí su papel en la regulación del clima", dice Ken Buesseler.

El científico sugiere usar las nuevas métricas para refinar los modelos y, así, conocer el estado del océano a día de hoy y también en el futuro; ya que "la cantidad de carbono que se hunde en el océano afecta al clima del mundo en el que vivimos".

RELACIONADAS
COMENTA ESTA NOTICIA