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Cultural

NUESTRO RECOMENDADO PARA ESCUCHAR

CARLOS SADNESS

EL SIGLO DE TORREÓN
viernes 03 de julio 2020, actualizada 10:04 am

Además de por su larga melena y ese modo entre suave y reflexivo que tiene al hablar, al músico catalán Carlos Sadness hay más motivos para bautizarlo “Tropical Jesus”. Ese es el título de su cuarto álbum de estudio, que trae lleno de atmósferas y mensajes para el buen rollo.

“Este disco predica algo muy parecido a lo que decía Jesús, desprendido de la interpretación religiosa y pensando en él como un personaje histórico, porque posee un mensaje de amor incondicional que tuvo un punto revolucionario hace 2, 000 años y lo sigue teniendo hoy”, explica en una charla tras entrar en el juego de las comparaciones con el mesías bíblico.

Todo empezó por una broma de un locutor colombiano y Carlos Sánchez aprovechó esa imagen paródica del “Personal Jesus” de Depeche Mode para modelar al protagonista central de su nuevo trabajo, en el que sus versos proclaman: “Hagas lo que hagas, te lo voy a perdonar”.

Respecto al sonido, lo primero que se atisba al escuchar anticipos como Isla morenita (que es disco de oro en España), “es que este álbum es menos festivalero”, con cierto aire de bossa nova en su cadencia.

“Venía de hacer dos discos así y me apetecía bajar revoluciones. Además, es un álbum que he trabajado mucho la producción en casa, por lo que el formato ha sido menos de banda, con más ‘beats’ que baterías reales; se ha ido construyendo en mi cuarto y por eso tiene algo de ese sonido cálido del ‘bedroom pop’ o el ‘do it yourself’, pero con calidad”, explica su autor.

Ese espíritu de “háztelo tú mismo” se manifiesta como suele ser habitual en sus álbumes en el diseño artístico del mismo, con un tarot ilustrado por el propio Sadness (quien se dedicaba a la publicidad antes de dar el salto a la música).

Volviendo a lo puramente musical, cortes como Clorofila o Número oculto constituyen los máximos exponentes de la mayor sobriedad que se respira en este trabajo, en el que Sadness ha aspirado más bien a “generar atmósferas diferentes en cuanto a colores y texturas”.

Además, sus letras se presentan como más directas y menos metafóricas.

“Con el tiempo me ha seducido la idea de ser menos rebuscado. Antes le daba muchas vueltas al lenguaje, pero ahora entiendo que lo especial puede radicar en la espontaneidad, en la naturalidad”, comenta.

Discos

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