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Saltillo

Convierte la chatarra metálica en obras de arte

ENRIQUE CASTAÑEDA / EL SIGLO COAHUILA / SALTILLO
domingo 26 de julio 2015, actualizada 6:07 pm

El reciclaje no estaba de moda ni se hablaba de él, afirma Roberto Barajas de 70 años, quien usa las tuercas, tornillos, bujías, resortes y todas las piezas sobrantes de metal y artefactos mecánicos para darles vida y un segundo uso más estético, para ser admirados como una pieza de arte que se vende en varios mercados de la República Mexicana, como en Arteaga, Coahuila.

Este hombre originario de Toluca, Estado de México, platicó que desde siempre tuvo la idea de crear cosas cuando trabajaba en la empresa desaparecida Carborumdum, ahí el era obrero de fundición y soldador, comenzó imaginando piezas como cuando era niño.

"Desde chamaco me gustaba hacer figuras con piezas que ya no eran útiles, algunas de ellas si eran nuevas, como unas tuercas o tornillos, pero ya de grande y trabajando empecé a hacer estas figuras y de a poco mis compañeros me las pedían", platicó Barajas.

Cobró fama regalando su trabajo hasta que sintió que ya se aprovechaban, por lo que decidió cobrarlas para que dejarán de pedírselas, pero tan interesante resultó su ingenio en ese entonces que no importó pagar por ellas y así cambiaron un poco las cosas.

"Ya cuando las empecé a venderlas si me reclamaban pero no dejaban de pedirme las figuras y empecé a juntar dinero, hasta comprarme un taxi con lo de mi trabajo en la fábrica y las figuras", recordó.

Entre sus experiencias se encuentra la vez que un doctor lo consultó por una gripe fuerte, pero el médico le preguntó que si era el señor que hacía las figuras, a lo que le respondió afirmativamente, razón por la que no le cobró la consulta a cambio de que le regalara una de sus piezas, la que fuera pues hacía solo aviones, coches bicicletas y motos.

"Cuando me dijo eso me hizo sentir especial y me dediqué a hacer la primera figura de una profesión e hice al doctor consultando con el abatelenguas y se la regalé, quedo fascinado y hasta la fecha lo tiene en su consultorio, me recomendó con otros colegas y amigos, así fueron saliendo más figuras de profesiones", relató el creativo.

Pero su fama trascendió y de sus tantos clientes, uno de ellos le encargó varias que estuviera hechas para venderlas en Celaya, de lo cual le daría su porcentaje de las ventas y ahí también abrió otro nicho de oportunidad de negocio.

"Si, eso también me ayudó bastante, porque los otros comerciantes las vieron y les interesó, les dieron mis datos y hubo más chamba y a exportar figuras a otras partes del país, hasta mis distintos jefes me daban permiso de soldar ahí en la empresa y yo en agradecimiento les regalaba figuras cuando tenían que dar un regalo", explicó.

Ya retirado de la fábrica, tenía la anuencia de ir a soldar algunas cosas, pero se fue haciendo de sus materiales para trabajar en casa, con el tiempo le enseñó a sus hijos y ahora uno de sus nietos sigue sus pasos, pero comentó que salió mejor comerciante que creador de figuras, porque las vende en mayor escala y margen de ganancias.

Así es don Roberto Barajas Martínez, que hizo de su gusto un buen negocio, que dijo no le importa hacerse rico porque no lo es, pero su felicidad esta en cuanto una persona le pide hacer figuras.

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