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Saltillo

A 77 años de su muerte, el Niño Fidencio aún vive

Un 19 de octubre de 1938 y a sus 40 años de edad, el Niño Fidencio murió aparentemente por causas naturales

ISABEL AMPUDIA / EL SIGLO COAHUILA / SALTILLO
lunes 19 de octubre 2015, actualizada 7:14 pm

José Fidencio de Jesús Síntora Constantino, mejor conocido como "El Niño Fidencio", fue un famoso curandero mexicano, venerado en la actualidad por la Iglesia Fidencista Cristiana.

A pesar de que la Iglesia Católica no le reconoce estatus oficial de Santo, su culto se ha extendido por gran parte del norte de México y el sur de Estados Unidos.

Fue en 1921, cuando él Niño Fidencio, originario de Irámuco, Guanajuato, arribó a Espinazo, Nuevo León, sitio en el que cobró fama por realizar operaciones sin anestesia y sin causar dolor en sus pacientes.

También por relacionar sus curaciones con lugares específicos del poblado, como un árbol de pirul, desde el cual arrojaba objetos a los congregados a su alrededor, siendo curados quienes recibían el golpe y un charco lodoso ubicado en las afueras del poblado, donde sumergía a sus seguidores.

Muchos fueron los que acudieron a su ayuda, entre ellos, el entonces presidente Plutarco Elías Calles, quien el 8 de febrero de 1928 acudió a Espinazo, Nuevo León, a una sesión curativa con él Niño Fidencio, quien presuntamente padecía de lepra nodular.

Un 19 de octubre de 1938 y a sus 40 años de edad, el Niño Fidencio murió aparentemente por causas naturales, sin embargo, muchos de sus creyentes la atribuyen a las largas jornadas que pasaba curando a los enfermos, y otros, a problemas de alcoholismo.

A 77 años de su muerte, la "fama" del curandero mexicano prevalece y a decir de Andrés Mendoza Salas, subsecretario de Museos e Historia de la Secretaria de Cultura, el Niño Fidencio se constituye en una figura emblemática para algunas regiones de la República Mexicana.

"Está considerado por mucha gente como taumaturgo, es decir, como una persona capaz de hacer sanaciones, lógicamente motivado por alguna situación de orden religioso con la que supuestamente el estableció una conexión algo mística", señaló.

Añadió que hay testimonios de mucha gente que presuntamente fueron sanados, sin embargo dentro de lo que es la ciencia médica, indicó que no ha encontrado ningún elemento que pueda señalar que es auténtico.

Sin embargo, muchas veces la fe de las personas en una figura que supuestamente tiene una conexión mística con algo superior, les permite sentirse mejor, o en su caso, aliviarse de alguna dolencia o enfermedad.

"Pero fuera de esa especulación de que si es o no cierto las curaciones que ha realizado el Niño Fidencio, no cabe duda que ocupa un lugar muy especial dentro de las figuras místicas que son capaces de mover a mucha gente de tal manera que en la actualidad, hay peregrinaciones a su lugar de origen o donde él hacia sus curaciones", expuso.

Destacó que en Coahuila hay gente que acude al lugar donde estaba el Niño Fidencio, incluso aún hay procesiones "y en fin, no se le puede negar ese lugar y ese convencimiento a partir de la fe que tiene mucha gente y que logró él sanar", señaló.

Por lo regular, dijo que gente de Matehula y Saltillo acude al lugar de origen del Niño Fidencio, en peregrinación similar a las que se realizan a Real de Catorce, que son estrictamente de orden religioso no taumaturgo.

"En este sentido va gente de Saltillo, de las rancherías; he sabido que va gente desde Reynosa, Tamaulipas, de Nuevo León, entre otras ciudades. No se le puede negar ese carácter místico que el Niño Fidencio ha tenido y prevalece", apuntó.

Aunado a lo anterior, dijo que es gente muy creyente, que no ha buscado otros elementos, solo la fe de una curación pronta, expedita, ordenada por un ser místico, y en la actualidad hay gente que cree en él, de todo tipo de estatus social, no es exclusivamente de gente que por ejemplo no sepa leer ni escribir, o que no tenga cultura.

"Yo creo que esto tiene mucho que ver con el carácter místico que los seres humanos buscamos tradicionalmente, algo que me resuelva un conflicto y que muchas veces si es una enfermedad y no se cura, pero anímicamente se siente bien, es una necesidad de fe muy humana que se da en cualquier estatus social, sin importar la preparación, es la magia de algo que realmente yo no me atrevo a señalar que sea mentira, pues hay muchos testimonios, lógicamente en términos científicos hubo algunos médicos que fueron a verificar eso, y dijeron que si sanó", concluyó.

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