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Pianista lagunero Sergio Vargas Escoruela publica su primer álbum de estudio

Luego subir durante su joven carrera a los escenarios más importantes del país y del extranjero, el pianista lagunero Sergio Vargas Escoruela (Torreón, 2005), tiene listo ya su primer álbum de estudio

Luego subir durante su joven carrera a los escenarios más importantes del país y del extranjero, el pianista lagunero Sergio Vargas Escoruela (Torreón, 2005), tiene listo ya su primer álbum de estudio, donde realiza un homenaje a dos grandes compositores: Domenico Scarlatti y Franz Liszt.

SAÚL RODRÍGUEZ 12 abr 2024 - 08:19

Luego subir durante su joven carrera a los escenarios más importantes del país y del extranjero, el pianista lagunero Sergio Vargas Escoruela (Torreón, 2005), tiene listo ya su primer álbum de estudio, donde realiza un homenaje a dos grandes compositores: Domenico Scarlatti y Franz Liszt.

Realizar este proyecto, dice, fue una decisión en equipo. En el recorrido profesional del pianista, su familia y su maestra, Mariana Chabukiani, son siempre participantes. Hay sueños apuntados en la partitura de su futuro y Vargas Escoruela ha tenido el temple para saber cuando ejecutarlos.

El álbum pudo consumarse gracias al apoyo de la beca Jóvenes Creadores, del Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales (FONCA).

Su gran influencia en el piano, recuerda, fue su propio abuelo: Sergio Alberto Vargas Romero. Lo dibuja sentado en el piano todos los domingos, o despertándolo a él y a su hermana para observar las transmisiones del Metropolitan Opera House de Nueva York que se proyectaban en el Teatro Isauro Martínez (TIM). Su romance con el instrumento comenzó en esa época, a los siete años, cuando empezó a tomar clases con Mariana Chabukiani.

DISTINTAS ESTÉTICAS

Los compositores abordados por Sergio Vargas Escoruela atraviesan dos periodos distintos: el Barroco (Scarlatti) y el Romántico (Liszt). A ambos los descubrió con el paso del tiempo, recibiendo sus visitas en las partituras del atril.

Por ejemplo, con Scarlatti descubrió otro rostro del Barroco fuera de Johann Sebastian Bach, así pudo explorar distintos conceptos y matices que se construyeron en el pasado y perduran en el presente. Mientras que Liszt le resulta un compositor más familiar, pero que también implica un reto de estudio y técnica.

“Las sonatas de Scarlatti son más cortas que las sonatas clásicas que están compuestas de varios movimientos. Las de Scarlatti son de un único movimiento, del Barroco utiliza el contrapunto, la polifonía y otros recursos de esa época. La Balada No. 2 en Si Menor de Liszt es una obra más larga, narrativa, porque la balada en un inicio es un género literario, en el Romanticismo se utiliza para narrar a través de la música”.

El músico, quien ha compartido escenario en múltiples ocasiones con la Camerata de Coahuila, la Orquesta Filarmónica de la UNAM o la Orquesta Filarmónica de Jalisco, compartió que este álbum fue grabado en el Estudio 13 de Ciudad de México, donde pudo tocar un piano de cola Bösendorfer y contó con la asesoría del maestro Alberto Cruzprieto.

“Fue todo un descubrimiento, porque era la primera vez que yo grababa algo. Desde conocer el estudio, cómo funcionan las tomas. Por ejemplo, la balada de Liszt que dura 15 minutos, fueron varias tomas (para grabarla) y repitiendo para conseguir la mejor, intentando mejorar cada una”.

EL GRAN CONCIERTO

El escenario para presentar su álbum no pudo ser mejor: la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, en Ciudad de México. Este se efectuará el próximo 27 de julio. Allí, Sergio Vargas Escoruela dará una práctica introductoria, para luego dedicarse a la ejecución de cada una de las piezas.

El álbum también será publicado en las distintas plataformas digitales.

Sobre su futuro, el pianista tiene claro que redoblará esfuerzos para aplicar en algún conservatorio de Europa o Estados Unidos. Entre su abanico de posibilidades contempla el Mozarteum de Salzburgo, el Royal College of London, el Conservatorio de París o el Curtis Institute of Music de Filadelfia.

“Me siento muy contento, muy agradecido por las personas que me apoyan, muy afortunado de tener la oportunidad y espero en un futuro poder grabar algo más”.

Entre sus proyectos cercanos, el músico reconocido con el Premio Nacional de la Juventud 2018, viajará en verano a Austria para realizar un curso en el Mozarteum, donde trabajará con el reconocido maestro Peter Lang.

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