
Inedec deja al Parque Venustiano Carranza en el olvido
A pesar de la "pobre" inversión de menos de 20 millones de pesos hace un par de años que se le inyectó al Parque Venustiano Carranza, situado al sureste de Saltillo siendo el espacio más importante y grande en este sector, no ha cambiado en nada.
El pulmón de esta parte de la ciudad se encuentra enfermo y abandonado a sus suerte, diferente situación a lo que sucede en el BiblioParque Sur, que es más chico y sólo alberga canchas deportivas y una biblioteca, a cargo del ayuntamiento de la ciudad.
Es sábado al medio día y este inmueble que es responsabilidad total del Instituto del Deporte (Inedec) del gobierno de Coahuila, muy apenas se ven unas 50 personas a lo largo y ancho del parque que tiene canchas de tenis, fútbol, pista olímpica, bicicross, gimnasio, juegos infantiles áreas "verdes" asadores y andadores entre otros.
Por sus pésimas condiciones no enamoran a los paseantes a pasar unas horas de esparcimiento, en una ciudad que tiene contados espacios de recreo.
Desde la entrada se nota el abandono con grafitis que dan ya la impresión de un lugar abandonado; puertas de acceso en mal estado y un letrero de "prohibida la entrada con perros", pero que a nadie espanta luego de encontrar a un chico paseando a su can con correa y sin una sola autoridad del parque que se lo impidiera.
El pequeño lago que solía ser atractivo a los visitantes está cercado por una malla ciclónica recién puesta para evitar que los paseantes se metan a nadar, o más bien sea para cuidarlos de contraer alguna enfermedad en la piel porque el agua está empantanada y verdosa.
La zonas de recreo donde se ubican las palapas con sus asadores y los juegos infantiles, tampoco desmerecen al desagradable paisaje deteriorado de las instalaciones. Los techos de las palapas, que son de teja, están destruidos o vandalizados, mientras que los asadores no sirven. Además resultan peligrosos los juegos infantiles por lo oxidado y lo poco funcionales que se encuentran.
No se puede caminar agusto porque los andadores están llenos de hierbas y en algunos casos ya sin pavimento, como ríos secos de vida, llenos de basura y de olvido. Este espacio pide a gritos atención por parte de las autoridades o de la ciudadanía, porque de seguir así lo único que vivirá de este parque serán las memorias del pasado y nada más.